domingo, 22 de febrero de 2009
Advertencia previa. Pensar y escribir en favor de la defensa de la libertad individual implica necesariamente una toma de posición tanto en lo moral, lo filosófico,  como en lo polìtico y en lo cultural. No se puede, por lo tanto, asumir una postura falsamente neutral y engañosamente aseptica; no, por el contrario, significa contraer un compromiso serio y responsable tanto en lo público, como en lo privado, frente a los demás y ante uno mismo; en lo teórico y en lo práctico. Aquì asumimos una postura liberal, tanto por herencia intelectual, como por experiencia de vida, y la convicción personal de que el liberalismo es la tradición de pensamiento que mejor se acomoda a nuestros valores personales, nuestra concepción del mundo, y nuestra visión de la vida individual y social.     
Dicho lo anterior, es menester aclarar que el liberalismo es una tradición de pensamiento filosófico, político, económico y cultural, y que por tal motivo hay variantes y diferencias muy notables dentro del mismo. No se puede hablar de un liberalismo monolítico ni unívoco, sino más bien lo contrario. Pese a ello, es posible distinguir una serie de elementos que son comúnes a toda corriente y pensador liberal. John Gray ha distinguido cuatro, a saber: individualismo, en cuanto se afirma la supremacìa moral del individuo frente a cualquier colectividad social, sus  exigencias y demandas; igualitarismo, gracias al cual se reconoce la igualdad moral de todo hombre y se niega toda aplicación o uso diferenciado y discriminatorio del orden político o jurídico; universalismo, en tanto se reconoce y defiende la unidad moral de toda la especie humana y, "...se concede una importancia secundaria a las asociaciones históricas específicas y a las formas culturales" (Gray, J. 1992, p. 12). Finalmente encontramos el meliorismo, es decir, la creencia de que cualquier institución y organización social es suceptible de ser corregida y mejorada, principio también aplicable al individuo. A esos cuatro elementos agregarìamos nosotros la razón, como sustituto del pensamiento mágico, mìstico, subjetivo o caprichosos e irracional. Nos adherimos a esos cinco elelmentos comùnes a las distintas corrientes de pensamiento liberal.
Advertencia final. Aunque muchas veces se ha acusado a los "liberales",y no sin razòn en muchos casos, de ser defensores acríticos del statu quo (orden establecido), nosotros nos asociamos con  quienes piensan que el liberalismo es primordialmente un pensamiento crítico sobre la realidad.  Pensamiento critico que tiene su origen y su razón de ser en la defensa de la libertad del individuo frente a todo aquello que lo cuarta o limita arbitraria y abusivamente.
Finalmente, habiendo asumido una posición liberal de manera libre, conciente y responsablemente, con la convicción de que es la postura intelectual y moral que se corresponde a nuestra herencia cultural y nuestra propia expereiencia de vida, también es menester dejar en claro que, a diferencia de la mayoría de los màs importantes pensadores liberales contemporáneos que escriben desde el llamado "primer mundo", nosotros lo hacemos desde el denominado "tercer mundo", desde un paìs nombrado como "emergente", "en vías de desarrollo", "periférico", y en el peor de los casos "subdesarrollados". Esto significa escribir desde una nación, como muchas otras de Amèrica Latina, Africa o Asia, en el que el proyecto liberal se ha quedado inconcluso, inacabado o de plano abortado. Y en algunos casos es desconocido. Sin embargo, lo hacemos con la convición de que el liberalismo tiene mucho que aportar en el sentido de mejorar las oportunidades reales y efectivas de mejoramiento de la condición de vida de millones de seres humanos.      

Tags: Individuo, individualismo, libertad, liberalismo, igualitarismo, universalismo, meliorismo

Publicado por pedro_aureo @ 15:47
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios