viernes, 10 de abril de 2009
Una de las problemáticas más difíciles de resolver para el pensamiento liberal y el Estado moderno, ha sido la conciliación entre la educación y el mundo laboral. O se piensa que el individuo debe ser libre de elegir su oficio u profesión sin cortapisas, sin más criterio de elección que sus preferencias, gustos e inetreses particulares o, por el contrario, se asume que la elección debe estar en manos del Estado a partir del principio de la planificación centralizada de la vida laboral y económica. Los liberales se han inclinado abierta y decididamente por la primera postura; los prosocialistas por la segunda. Y cada grupo ha pensado en términos absolutos de tal manera que cada una de las posturas resulten irreconciliables. En ambos casos, los resultados han estado por debajo de laas expectativas.
Desde otro punto de vista, se ha considerado que hay una oposición entre la educación entendida en términos funcionales y la educación vista desde una perspectiva humanista y crítica; los primeros, generalmente empresarios o burócratas de alto nivel han consierado que la educación debe enfocarse a crear individuos aptos para el trabajo, edicientes, productivos, acriticos y aceptantes del orden económico empresarial capitalista (economìa de mercado) sin más. Los segundos, defienden la posición de una educación mucho más completa que atienda al ser humano entendido de una manera integral y holísica; como un ser pensante capaz de asumir un actitud crítica, propositiva y creativa.  
Una posción liberal moderna debiera por una parte seguir defendiendo la libertad individual de elección de un oficio, carrera técnica o profesión, pero reconociendo que esa libertad que debe ser práctica y efectiva, no se da en el vacío, sino en el marco de unas determinadas condiciones estructurales (y coyunturales) políticas, económicas y socioculturales, que favorecen el ejercicio de determinados oficios o profesiones y desfavorecen otros. Lo que traerìa como consecuencia la necesidad de exigir al Estado que proporcionara la información pertinente y actualizada sobre las carreras, oficios y profesiones que requiere la sociedad para su autoproducción y reproducción, sobre aquelos campos en los que ya existen suficientes profesionistas y sobre aquellas áreas en que ya existe saturación y sobreoferta. De igual manera, informar sobre aquellos espacios socioeconómicos en que faltan profesionistas y hay vacantes disponibles.
También corresponderìa al Estado poner en práctica las políticas pertinentes para ampliar el nùmero y variedad de campos de actividad técnica y profesional, con sus respectivas oportunidades reales de trabajo y empleo o desarrollo empresarial. Ello permitirìa acabar con esa contradicción entre libertad de elección individual y planificación socioeconómica, para hacerlas complementarias y no excluyentes. 
Desde el otro punto de vista, los defensores de la libertad individual debieran luchar por cambiar esa educación limitante y acritica que sólamente busca mano de obra calificada, hombres maquina bidimensionales (consumidores y mercancías), dóciles al Estado o a la élite empresarial, para crear seres humanos capacitados y aptos, pero también críticos, originales, creativos, propositivos, emprendedores, que entienden que la dimensión laboral es importante, pero sólo un aspecto de la condición humana,  y que por lo tanto, desean desarrollarse de manera más integral y holística. Seres humanos capaces de autogobernarse y plantearse proyectos devida significativos. Seres humanos capacitados para poner en práctica sus proyectos y pelear por alcanzar sus metas propuestas. Finalmente, seres capaces de reconocerse como plurivocacionales, es decir, seres quienes  reconocen la existencia en sí mismos de no una sino varias vocaciones suceptibles de ser reconocidas y desarrolladas para hacerlos más y mejores seres humanos en lo individual y más útiles y solidarios en lo social o colectivo. Seres capaces de llevar una vida digna propia y de propiciar que otros la obtengan también.
A eso se debe enfocar la educación desde una perspectiva liberal moderna.

Tags: Educación, libertad, elección, planificación, vocación, empleo, trabajo

Publicado por pedro_aureo @ 1:22
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