jueves, 16 de abril de 2009
El día de hoy se inicia la visita del presidente de los Estados Unidos de América, Barak Obama. Es la culminación a una serie de negociaciones e intercambios diplomáticos que estuvieron marcados por fuertes tensiones entre ambos gobiernos y que llevaron a la conclusión de que era especialmente importante y urgente que ambos presidentes, Felipe Calderón por parte de Mèxico, y Barak Obama, por parte de Estados Unidos se reunieran. Seguramente no va a ser un encuentro fácil, dada la gran cantidad de problemas que existen entre las dos naciones, pero si del todo indispensable. Es necesario llegar a acuerdos del más alto nivel para resolver problemas como el narcotráfico, la migración, el tráfico de armas de Estados Unidos hacia México, la corrupción en las fuerzas de seguridad, el cierre de la frontera para los autotransportistas de carga mexicanos. la inseguridad pública a ambos lados de la frontera común, el muro de la verguenza, etc. A estos y otros problemas más existentes, ya no se les puede dar largas, no se les puede disimular y menos aun ocultar, no queda sino afrontarlos de la manera más objetiva y fría posibles para encontrarles rápidas y efectivas soluciones que beneficien a ambas partes y permitan una convivencia pacífica y estable entre los dos países. Se rerquerrirá de mucho talento, de creatividad, de buena voluntad, tanto como será necesario dejar de lado prejuicios, malos entendidos y rencores que se han acumulado a lo largo de muchos años, muchos de los cuales son del todo justificados. Habrá que tener plena conciencia de que enfrentamos una relación bilateral desequilibrada, entre el paìs más poderosos del mundo y una nación bastante más pequeña y con graves problemas de subdesarrollo, lo que requiere encontrar soluciones equitativas que consideren las diferencias existentes de manera positiva, en lugar de destructiva.
Asì pues, la reunión entre los presidentes de ambas naciones que se inicia  el día de hoy, puede ser, y creemos que así será, determinante sobre el rumbo que tomará la relación bilateral. En ella habrán de definirse los parámetros dentro de los cuales habrá de establecerse la convivencia en por lo menos los próximos tres años siguientes y habrán de establecerse, además de acuerdos y estratégias prácticas medibles y cuantificables que permitan evaluar los resultados obtenidos de los acuerdos y acciones comunes, para, de ser necesario, hacer las adecuaciones pertinentes. Y en esta situación, esperamos una actuación digna y firme por parte del jefe del Estado mexicano, que no le tiemble la mano, que defienda razonablemente el interés nacional tanto como propicie una política de buena vecindad entre ambos países, pero sobre todo, que solucione efectivamente los graves problemas que nos aquejan tanto de uno como del otro lado de la frontera. En la medida en que esto último se logre habrá posibilidades de ir solucionando otros problemas tal vez no tan notorios y demandantes como los ya citados anteriormente, pero sin duda también muy importantes, como el caso de los derechos de los mexicanos que han emigrado a aquella nación del norte e manera legal o ilegal.
No es pues. una simple visita de cortesía, de buenavecindad, sino un momento de definición de las relaciones políticas, económicas, sociales bilaterales para el presente y el futuro inmediato. 
la diplomacia digna y honesta, es hoy el arma poderosa con la que se ha de salir al encuentro del presidente Obama    

Tags: diplomacia, relaciones bilaterales, presente, futuro, equidad, narcotráfico, violencia

Publicado por pedro_aureo @ 10:14
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