viernes, 17 de abril de 2009
Fue una vista breve, pero sin duda sustancial, la que hizo el presidente norteamericano Barak Obama a nuestro país. Ahora no queda sino esperar las consecuencias y los  resultados reales de este encuentro. Como lo hemos dicho anteriormente, no hay que hacerse excesivas ilusiones pero tampoco hay que desencantarse a la primera de cambio. La relación entre México y los Estados Unidos no ha sido nunca fácil y eso no va a cambiar de la noche a la mañana. No sólo dificulta la realción el hecho de la disparidad de poder entre una y otra nación, también los muchos intereses de muy diverso signo que están en juego al interior de cada una de las dos naciones. No menos importante las diferencias de idiosincrácia, de cultura y de historia, que nos separan. Sin embargo, estamos unidos geográfica, económica y comercialmente y esa es una realidad inevitable e ineludible, de tal manera que hay una mutua profunda  dependencia que  nos obliga a buscar los medios y los canales que permitan un entendimiento sino total, si lo suficiente para garantizar una convivencia pacífica y estable. Hoy, afortunadamente, Estados Unidos ha cobrado conciencia de la gravedad de los problemas que nos aquejan mutuamente; también se ha dado cuenta de que gran parte del origen de los problemas está dentro de sus fronteras y ha aceptado, no de buena gana, que ellos tienen que colaborar activamente en la solución de los mismos. Esto es un gran avance, aunque aun insuficiente. un primer paso de un largo caminar, que como reconocía el propio presidente Obama, habrá de durar bastante tiempo, requerir mucho esfuerzo. asì como involucrar a miles de gentes (policia, milicia, cuerpos de inteligencia, polìticos, ciudadanía) en ambas naciones. Eventualmente, requerirá de la participación de otros paìses y de los organismos internacionales que apoyen. Pero no nos queda duda de que ya era el momento histórico de reconocer los problemas y buscar soluciones, pero sobre todo de actuar y de hacerlo coordinadamente para beneficio mutuo.
Esperemos que la visita de Obama de esos frutos que tanto espera la ciudadanía tanto aquí en México, como en Estados Unidos.
En cuanto a México, no queda sino redoblar esfuerzos en el combate al narcotráfico de una manera integral y creativa pués no es éste un asunto, como el del tráfico de armas y otros temas, que se solucionen unicamente con el uso de la fuerza pública. Hay que desarrollar campañas preventivas de salud, hay que atender a los ya enfemos y enviciados, hay que educar en la escuela, hay que provocar un cambio de actitudes en todos los sectores y niveles sociales para hacer de esta una sociedad más sana y menos corrupta. hay que crear empleos y dar salarios suficientes, etc. Tarea nada fácil en la que todos, de una manera u otra, debemos colaborar. No se trata unicamente de dejarle un mejor paìs a las nuevas generaciones sino de que las actuales gocemos de una vida más satisfactoria y plena.

Tags: narcotráfico, armamento, esfuerzo, campañas, prevención

Publicado por pedro_aureo @ 10:52
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