martes, 28 de abril de 2009
Desde que viajó por Mèxico el barón Von Humbolt destacó en sus escritos la belleza de nuestro paìs, pero también la profunda y lacerante desigualdad social que había entre la población. Hoy, que mucha gente se pregunta por qué, a diferencia de lo que sucede en Estados Undios o Europa, hay aquí tanta gente que ha muero producto de la infección del virus porcino. Creo que Humbolt nos dió la respuesta: la desigualdad social tan honda e injusta que prevalece en nuestra nación, pese a que ha sido gobernado por liberales y conservadores, izquierdistas derechistas y de centro. Ninguno de esos partidos o grupos ha atinado con la solución a ese grave problema de la desigualdad. Mèxico padece esa misma desigualdad de la que daba cuenta el barón Von Humbolt, y esta se refleja en desempleo, bajos e insuficientes salarios, falta de educación sanitaria y cívica, y muchas otras cosas màs, que de no existir, seguramente harìan que la pandemia nos golpeara menos severamente. Asì que no es en verdad de extrañar que este nuevo virus haya tenido efectos tan devastadores en la población. Cuando la gente está insuficientemente alimentada, cuando la población está mal nutrida, cuando faltan al organismo los elementos para mantenerse saludable y fuerte, no es de extrañar que los virus tengan un efecto tan negativo. Y si a ello sumamos que cotidianamente no se siguen las medidas mìnimas de higiene personal, en parte por falta de recursos y en parte por falta de educación, no se puede esperar otra cosa que lo que está sucediendo.
Esta dolorosa experiencia, que ha costado ya la vida de más de cien mexicanos, debe ser una lección que no se olvide. El Estado, en conjunto con la sociedad civil debe hacer un esfuerzo serio y continuo por mejorar por todas las vìas posibles las condiciones de vida de la población, porque ésta adquiera educación, tenga salud, se mantenga sana. No basta con superar la emergencia. Hoy existen los conocimientos, la ciencia y la tecnología, para que eso sea posible, asì que no hay pretextos para no hacer el esfuerzo de mejorar las condiciones de vida de la mayoría mexicanos, sobre todo aquellos que pertenecen a los sectores más pobres de la sociedad. A eso estan llamados todos aquellos que  gozan de mejores condiciones de existencia. Una ética social mínima así lo exige. Esa debe ser la voluntad individual y sociopolítica.

Tags: pandemia, epidemia, desigualdad, educación, higiene, salud

Publicado por pedro_aureo @ 19:52
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