La edición del viernes primero de mayo del periódico Reforma de la capital de la República, da cuenta en un anota de primer plana titulada "Repudian a los defeños", escrita por Alfonso Juárez y Julián Hernández, que en Acapulco, como en la Huasteca potosina los capitalinos no son bienvenidos, debido al miedo que existe de que la "nueva gripe" se propague por sus tierras. El asunto es preocupante por varios motivos; el primero de ellos que esa actitud agresiva no se ha quedado en palabras, sino que, a llegado a la agresión a vehículos pariculares y autobuses provenientes de la ciudad de Mèxico. Estos fueron atacados a pedradas por desconocidos a la entarda del famoso puerto guerrerense, causando lesiones a tres personas. Menos agresivos pero no menos intolerantes, han sido las autoridades de Ciudad Valles S.L.P. que pidieron a hoteleros de la ciudad cancelaran reservaciones hechas por viajeros procedentes del valle de México, todo ello con el fin de "no emperorar la emergencia sanitaria en San Luis Potosí" dijo el Alcalde ´Rómulo Garza.
En segundo término a la agresividad hay que sumarle la intolerancia de quienes controlados por el miedo irracional e irreflexivo, cierran sus mentes al entendimiento y creen que con esos actos violentos van a solucionar las cosas. Lo cual es lo más lejano a la verdad y lo más cercano a la frustración e impotencia.
En tercer lugar, es verdaderamente vergonzoso que una autoridad municipal se comporte de esa manera y crea inocentemente, con una enorme miopía, que con prohibir la llegada de vacacionistas provenientes de la ciudad de México y sus alrededores, va a eliminar el riesgo de infectarse del famoso virus. Habla de su ignorancia y desconocimiento de lo que la "nueva gripe" es y de su manera de transmitirse; y también dice mucho de su limitada capacidad como gobernante. Si a esto le sumamos que desaforrtunadamente es San Luis Potosí el tercer estado con mayor nùmero de casos, más miope y custionables es su actitud. Me pregunto si el presidente municipal vallense vendrà a pedirle al gobernador que no vaya a su municipio justificándose en el mismo miedo absurdo, que hoy lo mueve a pedir la cancelación de reservaciones hoteleras y a instalar retenes a la entrada de la capital huasteca, cuando por motivos de trabajo tenga que ir el sr, gobernador? Espero que no.
A los alcaldes de Ciudad Valles y Acapulco, les recuerdo que la ciudad de Mèxico es el asiento y el lugar de residencia permanente de muchos potosinos y guerrerenses, y aquí nadie los agrede por su origen, porque es la ciudad de TODOS LOS MEXICANOS sin excepción, no sólo de los que aquí nacieron. También les recuerdo que de la ciudad de México, de sus habitantes despreciados por ustedes, han salido muchos recursos de ayuda para Acapulco y Ciudad Valles y muchas otras ciudades cuando un fenòmeno natural, como un ciclón, lluvias torrenciales, temblores o cualquier otra cosa los ha afectado severamente. Pero lo más importante es que tengan siempre presente que tanto los acapulqueños como los vallenses o los yucatecos o los baja caifornianos son tan mexicanos como los defeños (o chilangos), o los mexiquenses o poblanos. Dejémonos pues de esas visiones simplistas, unilaterales, mesquinas y miopes, que nos dañan, nos dividen y nos separan. La obligación moral como Presidentes Municipales, como gobernantes, es actuar de manera objetiva y racional en aras del beneficio de sus pobladores. Tiene que tener las agallas y la virilidad de gobernar con la razón y la ley en la mano, no con sus miedos y fobias.
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