sábado, 30 de mayo de 2009

"Bueno, los sistemas antidemocráticos son así. Piensan que las ideas son como bombas que pueden provocar explosiones sociales. Nosotros los liberales no creemos eso; creemos que las ideas ayudan a mejorar las conductas, ayudan a las conductas democráticas y a la libertad."
Mario Vargas Llosa

A propósito de su vista a Venezuela y del debate cancelado con Hugo Chávez, presidente del aquél país, Mario Vargas Llosa, escritor, novelista y excandidato a la presidencia de su nacón, Perú, puso el dedo en la llaga al señalar que en los regímenes políticos antidemocráticos, sean de izquierda o de derecha hay un miedo terrible a las ideas y más aun a los debates de esas ideas. Está en lo cierto Vagas Llosa. Una de las grandes luchas de los liberales es precisamente que las sociedades pierdan el miedo a las ideas, a las diferencias, a los debates, a la crítica, a la oposición, y a la creatividad. No es un problema sólo de las autoridades políticas, sino de la sociedad en su conjunto. En muchas sociedades del mundo aun está desafortunadamente enraizada la concepción de que la libertad de pensamiento es un peligro para la la estabilidad y el orden sciopolítico y económico. La utopía liberal radica en que llegue un día en que los hombres puedan pensar por sí mismos  y puedan expresar libremente sus ideas, sin el temor alguno de que se les desprecie, minusvalore, se les castigue o reprima, por parte de autoridad civil, militar o eclesiástica.  Esta libertad de pensamiento, que va unida estrechamente a la libertad de expresión, es uno de los fundamentos de la libertad de acción, de actuar libremente en función de los que se piensa y se siente. Los liberales creemos en eso, en que cada hombre o mujer, sin importar su condición socioecónomica, ni sus filiaciones religiosas o políticas debe poder ejercer esos derechos fundamentales de pensamiento, opinión, expresión y acción, porque como bien dijo, John Stuart Mill nadie tiene el monopolio de la verdad y nadie tampoco está totalmente equivocado. Así que solamente con el fluir de las ideas, con su difusión y discusión racional, es posible el ir acercándonos a la verdad, a la libertad y a la democracia. Y hoy, en paìses como México, y en situaciones de crisis no sólo económica sino también política y moral como las que atravesamos, la única salida viable, civilizada y pacífica, es mediante la libre expresión de las ideas y la consideración que de manera, crítica,  democratica y libre haga la sociedad de las mismas, para elegir lo que mejor le parezca y más le convenga. No es pues, mediante el autoritarismo y la cerrazón, sea de izquierdas o derechas, como se construye una sociedad libre, pacífica, equitativa, justa y pacífica, y justamente a esto último es a lo que aspiramos. Marx se planteaba en su propia utopía, un mundo donde los hombres, liberados de las necesidades materiales y económicas, y del control del Esado, o cualquier otro ente, pudiesen dedicarse a satisfacer sus más íntimos deseos y anhelos, desarrollandose plenamente. Esto no es posible si antes no se han creado, por la vía de la educación, la socialización y la experiencia , esos hombres y mujeres amantes de la libertad, libres para pensar y capaces de actuar por sí mismos, autogobernandose y autodirigiendose, y es esto último, uno de los  más valiosos aporte del liberalismo al mundo, junto con la reivindicación del valor del ser humano en cuanto individuo y en cuanto miembro de la sociedad.


Tags: libertad, ideas, bombas, conductas

Publicado por pedro_aureo @ 12:02
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