jueves, 04 de junio de 2009
Una encuesta llevada a cabo recientemente por encargo de la Secretaría de Gobernación, dió por reultado que los mexicanos se inclinan preferentemente por el sistema político democrático, pero rechazan a la clase política nacional y consideran que una de las instituciones más desprestigiadas del paìs es el poder legislativo. Esta aparente paradoja se explica a nuestro juicio de la siguiente manera. Los mexicanos si quieren democracia, pero no a quienes hoy conforman la clase política, y razones no les falrtan, debido a que ese grupo le ha dado la espalada al pueblo y se ha limitado a quereer satisfacer sus mesquinos y limitados intereses; ya sea acceder al poder o mantenerse en él y ya ahí defender a toda costa, hasta la sinrazón sus privilegios y prevendas. Desafortunadamente poco les ha importado el pueblo salvo cuando se trata de procesos electorales que avalen su acceso o estadía en el poder. Y esto vale tanto para los de derecha como a los de izquierda y los que se dicen de centro, cualquier cosa que eso signifique. Entonces hay que hacer una limpia completa para tener una clase política a la altura de los deseos democráticos del pueblo mexicano.  Ello requiere una reeforma de fondo del sistema educativo, de los procedimientos de socialización así como de las formas de relación interpersonal, pués la democracia, debe ser algo más que procesos electorales y democracia polìtica. Debe ser en nuestra opinión una forma de vida, que incluye todos sus aspectos. Nose puede hablar de democracia, justicia, equidad, tolerancia y a la vez, en la casa, en el negocio o el empleo, ser autoritario, dictatorial, violento, intolerante. No hay sólo que cambiar a los políticos, sino a la ciudadanía.  Hay que hacerse corresponsables de la vida del país y entenderlo como una entidad diversa y plural. Hay que comprender que en la diversidad y variedad de ideas, opiniones y propuestas, más que incertidumbre e indecisión o parálisis, puede haber posiblidades de enriquecimiento y crecimiento; más posibilidades de alcanzar una vida social individual y colectiva más plena y desarrollada.  Pero es necesario aprender a vivir en esa diversidad, en la diferencia con repeto y con espíritu crítico y propositivo. Y eso si que nos falta en México. Dicho sea de paso también hace falta enseñarnos al respeto a ley, no sólo cumplirla sino hacerla cumplir. Igual cosa se puede decir de las instituciones. Las que no funcionen deben ser reformadas o cambiadas, pero las que sí lo hacen, ser mantenidas y respetadas. Se trata de saber cuando mantener algo y cuando cambiarlo y transformarlo, por la vía del diálogor crítico, por el camino de las transformaciones pacíficas pero profundas, con una actitud constructiva .Evitar hasta donde se pueda el uso de recursos ilegales y cuestionables incluyendo la violencia en cualquiera de sus formas. Finalmente hay que entender correctamente lo que es la política, como aquel medio idóneo para resolver los problemas evitando así el uso de la fuerza y la violencia, privilegiando la negociación y el acuerdo. Política no es grilla, ni chisme, ni descalificación. Política no es acudir al recurso de campañas negras y sucias, y luego tratarlas de justificar públicamente en los medios de comunicación y pedir la confianza de la ciudadanía. Eso no es sino el engaño perverso de quienes quieren utilizar la democracia para sus fines particulares auténticamente antidemocráticos y autoritarios

En eso, tenemos un largo camino que transitar, pero ya hay que dar el primer paso. Muchos paìses de América latina ya nos dan el ejemplo y nos indican el rumbo. Esto es: la democracia, la libertad, la equidad, el respeto a los derechos humanos, el respeto, la tolerancia.  

Tags: Democracia, mexicanos, politicos, diversidad, diferencia, campañas negras.

Publicado por pedro_aureo @ 14:17
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