sábado, 13 de junio de 2009
México vive uno de los momentos más oscuros de su historia como nación independiente. Sumida en la crisis económica, ahogada por la violencia de la delincuencia organizada y común, sufriendo los efectos de la pandemia de la influenza humana, la pobreza, el desempleo y la corrupción generalizada, se le suma la incompetencia del gobierno panista cuyo fracaso es ya evidente. Los últimas noticias que aparecenen todos los medios de comunicación electrónicos e impresos, nos hacen saber del contubernio de panistas con el narcotráfico (aparecido en Reporte Indigo), el nepotismo del presidente de la República, cuya familia y amistades, así como las de su esposa, se ven beneficiados con las famosas guarderías privadas cuya ineficiencia y negligencia ya llevó a la muerte a 45 niños, enlutando a sus respectivas familias y a la sociedad. Por si no fuera poco, el panismo neo-leones intolerante y represivo promovió la cancelación del canal de televisión que vía You Tube  tiene uno de los diarios más importantes del país, El Universal porque nos les gusto su actitud crítica. A lo que se suma el ecandalo del plagio de spots políticos de España por parte de cierto candidato panista.
Sólo 9 años en el poder bastaron para hacer aflorar lo peor de un panismo que está  sumido en la corrupción y el autoritarismo más vergonzoso. Un panismo que ya no debiera tener cara para criticar a quienes le antecedieron en el poder, ni para quienes como oposición ejercen la crítica. Destapada la apestosa cloaca de corrupción, inmoralidad, autoritarismo, intolerancia y violencia,  uno se pregunta donde quedaron los principios ético cristianos que guiaron la conducta de ese instituto político durante el largo periódo histórico en que fue oposición.
Que lejos está este gobierno y el parido, de ese viejo PAN defensor de los derechos humanos y las libertades civiles, poíticas y económicas. ¿Cual de los dos es el PAN verdadero, el que era oposición viril y a la vez civilizada, o el que ahora expresa el lado más oscuro de un conservadurismo que no defiende tradiciones ni buenas costumbres, sino su permanencia a ultranza en el poder y el privilegio de una casta de  privilegiados deshumanizados a quienes nada les importa la nación?
No extrañe a nadie esa actitud oposicionista que hoy en principio se niega ir a las urnas o que anulará el voto, pero que más adelante, en los próximos meses, en lo que resta del malogrado sexenio, se manifieste de maneras más duras, con mayor radicalidad y contundencia. Y ahay voces intenas y externas que advierten el peligro de la reaparición de movimientos guerrilleros en el país. ¿Celebraremos nuestra Independencia y Revolución en medio de la violencia y el desorden generalizado o bajo la bota de una dictadura?
Es el momento que las fuerzas progresistas, libertarias, democráticas se coloquen en la avanzada de la lucha por el rescate de la nación, su libertad, su independencia, su autonomía;  es urgente, la sociedad lo demanda.

Tags: México, historia, crisis, violencia, corrupción, incompetencia, nepotismo

Publicado por pedro_aureo @ 12:34
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