lunes, 20 de julio de 2009
El liberalismo ha tenido como otro de sus valores más importantes a la razón. El liberalismo se ha opuesto a la reducción del ser humano a lo puramente emocional y sentimental y ha destacado la capacidad de éste para pensar y actuar racionalmente. Y si bien es cierto a veces ha exagerado en este asunto, despreciando y queriendo anular la parte irracional del hombre, y sobrevalorando la parte lógico racional del mismo, creemos que en general su posición ha sido correcta, pues sin el uso de la razón hubiese sido imposible el desarrollo de la ciencia, y la tecnología en su enorme variedad y diversidad. Pero ahora, a más de doscientos años de liberalismo hay que saber ponderar la importancia que razón, emoción y sentimiento tienen en relación a las actitudes y comportamientos humanos. Cada uno de estos factores operando en su propio ámbito de acción, pueden hacer la vida humana más plena y stisfactoria. No se puede renunciar a ninguno de esoselementos pues son parte integrante del ser del hombre. Se trata de ordenarlos y dejarlos operar en su ámbito de competencia. I voy a tomar una decisión financiera no puedo dejar que mis sentimientos y emociones interfieran con la razón; si voy a entretenerme al cine, tengo que priorizar el hecho de que voy a divertirme y puedo dejar aflorar mis emociones y mis sentimientos sin mayor problema. cada cosa en su lugar. El liberalismo como filosofía, no puede inclinarse ni en favor del hombre maquina únicamente racional, como tampoco puede favorecer una  existencia basada en la expresión espontánea y caótica de emociones y sentimientos descontrolados. Ni lo uno ni lo otro. En el terreno del trabajo intelectual esto significa que, si bien ciertas emociones y sentimientos nos pueden motivar a trabajar en cierto sentido, al momento de llevar a cabo ese trabajo lo que nos debe guiar es la razón, con el fin de alcanzar resultados objetivos, lógicos y racionales que puedan derivar en propuestas de soluciones prácticas plicables. Y para que la razón pueda operar de manera efectiva, debe no sólo seguir los principios de la lógica, sino servirse de las herramientas e instrumentos de le brindan la metodología y las técnicas de investigación. Sólo así puede arribar a buen puerto.  
La razón es importante, pero no o es todo. La razón tiene que dejar espacio para las emociones y sentimientos, y tiene que dar cabida a la ética. Razón sin ética no es sino un monstruo de mil cabezas que puede llevar al ser humano a los hechos más aberrantes y depravados, así lo ha demostardo la historia humana. No todo lo que dicta la razón finalmente conviene; la ética está para dar sentido y rumbo a la razón, para refrenarla de sus excesos y abusos. Y la ética, desde una perspectiva como la que aquí defendemos, nos dice que el centro de toda preocupación debe ser el hombre, su libertad, sud derechos (y obligaciones) su dignidad. Considerado en primer término como individuo, y luego como agrupamiento de hombres libres, es decir, como comunidad.
No podemos dar la espalda a la razón, tampoco podemos ni debemos idolatrarla, tiene su lugar y su iportancia, indispensable pero no es un valor absoluto. El valor más importante es el hombre.    

Tags: Liberalismo, razón, racionalidad, lógica, ciencia, tecnología, irracionalidad

Publicado por pedro_aureo @ 12:38
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