sábado, 25 de julio de 2009
El presidente Manuel Zelaya se metió el día de ayer en Honduras en el doble sentido de la palabra, es decir, en el sentido de ingresar temporalmente a su país, y también en el setido de meterse en más problemas de los que ya tiene. Si bien es cierto que cuenta con el apoyo de la comunidad internacional, el obrar del presidente Zelaya debiera ser más prudente. La Secretaria de Estado, Hilary Clintón horas después de laincusrsión en territorio hondureño, le llamó la atención a Don Manuel Zelaya, calificando dicho acto como una imprudencia, que pudo haber tenido un costo muy alto y desatado la violencia sin control, con el consiguiente derramamiento de sangre que, ciertamente, nadie queremos. No se debe olvidar que si bien son muy cuestrionables las razones que se han manifestado para justificar el golpe de Estado, el presidente Zelaya ha demostrado más de una vez imprudencia en sus actos, que en nada ayudan a resolver la situación en su país. La condena internacional a su deposición es prácticamente unánime, luego entonces, bien pudiese ser más inteligente y prudente el presidente Zelaya. Es sólo cuestión de tiempo que el gobierno de facto de Roberto Micheletti se vea obligado a ceder, dadas las medidas internacionales que ahogarán a su nación, agravando la situación de miles de hondureños ya de por sí sumidos en la pobreza extrema. No hay pues lugar para provocaciones o acciones retadoras: Si el diálogo fracasó, hay que abrir nuevos espacios de negociación, en lugar se asumir actitudes y conductas que inciten a la violencia.   

Tags: Zelaya, Michletti, ingreso, temporal, provocación, imprudencia

Publicado por pedro_aureo @ 10:34
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