domingo, 26 de julio de 2009
Mis amigos de tendencias ideológicas prosocialistas y comunistas, me han cuestionado sobre mi posición liberal que defiende al individuo, su libertad y derechos, argumentando que es una filosofía caduca cuyo fracaso es más que evidente. Mis otros amigos, conservadores y neoconservadores me dicen cosas parecidas pero por motivos diferentes; unos quieren regresar al pasado, otros que no se modifique el esatdo actual de las cosas. Se medice que el liberalismo es una ideología conservadora defensora del statu quo y aval del capitalismo, o que el liberalismo es una forma del más descarado libertinaje que no quiere sino llevar a la sociedad al anarquismo. Yo pienso que no es así en ningún caso. Desde un país en "vías de desarrollo" en donde hay atrasos indiscutibles en salud, educación, civilidad, economía, democracia, respeto a los derechos humanos, el liberalismo, lejos de ser una ideología fallida, es, una esperanza incumplida de que un día, en el futuro próximo, habrá para cada persona, hombre o mujer, niño, adolecente, joven, adulto o anciano, igualdad de oportunidades para seguir creciendo y desarrollandose como individuos y miembros de la sociedad. Sí, una esperanza de que habrá respeto, tolerancia, para las diversas formas de pensar y ver el mundo; de interpretarlo y de imaginarlo. Un mundo sin versiones "oficiales" de la realidad política, económica y social o religiosa. Un mundo sin verdades únicas e irrefutables e incuestionables. Un mundo abierto a la diversidad, la pluralidad, el cambio, es decir, abierto al porvenir, a las nuevas generaciones que como las actuales, serán las encargadas de modelar este mundo a su antojo, a sus sueños, a sus necesidades, pero con mayor libertad. El liberalismo es pues una filosofía de los hombres libres que desean para sí mismos y para los demás las mismas o mayores libertades que las que ya tienen; una filosofía que ve y comprende la pluralidad y la diferencia como ventajas, y como beneficio para la humanidad.  El liberalismo sabe que no es nada deseable que existan esas verdades últimas e incuestionables y esas vesiones deteministas de la realidad, porque en el momento en que aparezcan, la libertad individual será anulada y nada hay más valioso que dicha libertad. Cuando se nos dice que no hay de otra, que era la única solución posible, se nos miente y se nos dice que nos callemos y obedezcamos los mandatos de un líder religioso o político o militar; se nos coarta la libertad, se nos reduce a mascotas, vale, decir se nos deshumaniza. Cuando se nos dice que hemos llegado al fin de la historia, o que no hay más opción que el socialismo como tránsito obligado hacia el comunismo, se olvida que los hombres son libres de origen y por su propia naturaleza; se olvida que a lo largo de la historia, los hombres se han revelado, tarde o temprano, contra toda forma de opresión y contra toda limitación. Y que, por lo tanto, apuntar a vías y caminos únicos, hacia finales predeterminados por algúna deidad o "genio", por más felices y maravillosos que se pretendan, en realidad no son sino esfuerzos para mantener al ser humano enjaulado, encacillado, encerrado en una mazmorra, que aunque sea de oro, no deja de ser una cárcel que aprisiona y limita al ser humano. Lo que es, desde nuestro punto de vista, inaceptable e indeseable. Se olvida, finalmente, que cada nueva generación, querrá, con justo derecho, hacer los cambios y transformaciones que se correspondan a sus necesidades y sus anhelos y que, por lo tanto, nada debemos hacer para impedir que esas generaciones futuras hagan en su tiempo lo que quieran y puedan para sí mismos y quienes vengan después. Lo que si debemos hacer es dejarles un mundo, una cultura, una sociedad más abiertas, más tolerantes, más democráticas, más éticas, uno de cuyos valores centrales sea el individuo.  

Tags: Liberalismo, comunismo, socialismo, determinismo, consrvadurismo, neoconservadurismo

Publicado por pedro_aureo @ 10:16
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