Sorpresas te da la vida, dice una canción, y tiene razón. Sorpesivo ha sido para quién esto escribe que hoy los líderes de izquierda pretendan, al igual que sus irreconciliables enemigos de derecha, perpetuarse en el poder indefinidamente, so pretexto de consolidar los avances y logros de su gestión en favor del pueblo. El periódico boliviano El Día, editado en Santa Cruz de la Sierra, informa el dia de hoy, que el presidente Evo Morales ratificó ante cooperativistas mineros de aquel país, su deseo de perpetuarse en el poder por toda la vida, (junto con su vice-presidente Alvaro Garcia L.). Para tal fin busca el apoyo de los mineros en las próximas elecciones del 6 de diciembre del 2009. Evo Morales al igual que su contraparte venezolana Hugo Chávez, siguiendo las políticas más ultraconservadoras pretenden implementar un proyecto de izquierda, que por lo que se mira, nada tiene de domocrático y sí mucho de dictatorial y autoritario. Sin duda, interesante contradicción que supera por mucho la imaginación de los más avesados analistas políticos. Por ese mismo camino pretendía andar el depuesto presidente Zelaya de Honduras. Ojalá no sea el caso de la presidenta de Chile o del presidente Lula en Brasil. La democracia exige necesariamente la renovación de los mandos en los poderes ejecutivos, lo que nos parece una medida muy sana. La historia está llena de ejemplos que nos idican que no es nada saludable que un gobernante, legislador o ministro se perpetue en el poder aunque se justifique en las causas más nobles y humanitarias. Para nadie debe ser sorpresa a estas alturas el hecho de que el poder corrompe y el mantenerse en su posesión por largos periódos no hace sino nublar la razón y la sensibilidad para gobernar con justicia y equidad una nación, posibilitando más bien la fácil comisión de excesos y abusos de todo tipo. Un proyecto sociopolítico y económico de izquierda no necesita que quienes lo detentan y defienden se mantengan en el poder indefinidamente, necesita que sus postulados, principios planes y programas sean exitosos y demuestren en los hechos su virtud, veracidad y efectividad. Si esto sucede así, la gente votará por las nuevas generaciones que deseen continuar por ese mismoa camino. Pero deben ser nuevas generaciones, nuevos cuadros que posean la energía, la fuerza la vitalidad, el entusiasmo por seguir avanzando; nuevas generaciones que hereden esos proyectos y ejerzan en su tiempo el poder que les ha sido dado de manera democrática. Ningún gobernante ni de izquierda ni de derecha, tiene el derecho ni la legitimidad para obstaculizar, limitar o impedir, el acceso de la nuevas generaciones al poder en sus diversos niveles y variantes. Si en algun momento los proyectos de Chavez o Morales tuvieron virtud alguna, y creo que si la tuvieron, ésta se ha ido a la basura, por la borda, tirada por quienes precisamente se decían sus impulsores y defensores. La intención de perpetuarse en el poder es, sin duda, el suicidio de la izquierda, su autoaniquilamiento.
Tags: Poder, perpetuarse, re-elección, abusos, excesos, ultraconservadoras, renovación