viernes, 28 de agosto de 2009
"Lo que mal empieza mal termina" dice un dicho popular, y lo que empezó mal en el caso de la candidatura a la jefatura de la delegación en Iztapalapa, distrito Fedreral, tiene ya todos los visos de terminar igualmente mal. Lo que epezó como un conflicto entre tribus del PRD por quién debía ser el candidato, o en este caso, candidata a la jafatura delegacional en Iztapalapa, ahora se está convirtiendo en una bola de nieve que crece y crece indenible por quienes iniciaron el problema, Jesús Ortega y Andrés Manuel López Obrador. Ni en uno ni en otro hubo prudencia, ni uno ni otro tuvieron la suficiente visión para darse cuenta que el conflicto los afectaba a todos en nel PRD. Fueron y son aun bastante miopes. Ahora, "Juanito" se ha puesto difícil, ahora exige para cederle la jefatura a la Sra. Brugada el 50% de las direcciones y tres de siete de las coordinaciones regionales. Y si no le cumplen amenaza con no renunciar como estaba planeado, y aun más, con deslindarse del Partido del Trabajo, bajo cuya bandera ganó la elección, y del movimiento de López Obrador que lo lanzó a la aventura electoral, y seguir por cuenta propia.
Otro sabio dicho popular que viene al caso dice: "Cria cuervos y te sacarán los ojos" y justamente eso está haciendo Juanito, ese personaje que hasta el día de aquél tragico mitín, era un desconocido para la ciudad y la nación. Pero hoy juanito, Rafael Acosta, se considera un hombre poderoso que puede poner en la mesa, para quién los quiera, miles de votantes que lo apoyaron en su elección. El "juanito" manso y sumiso murió, el verdadero juanito, tentado por el canto de las sirenas de la política a la mexicana, ha surgido, y quiere poder, y quiere su cuota del mismo, y ya se siente capaz de ser candidato a la presidencia de la república venciendo sin problema, "caminando" a Marcelo Ebrard.
Juanito es ya un dolor de cabeza para López Obrador, para Jesús Ortega, para el PRD y el PT, para Clara Brugada y para Iztapalapa. ¿Hasta dónde será capaz de llegar el auténtico Juanito ahora que ha perdido suelo y que encantado oye a las sirenas? Nadie lo sabe, lo que si es seguro es que habrá de causarle más de un serio problema a quienes lo apoyaron y a sí mismo.
Y así queda demostrado que para un líder de un partido o movimiento no hay margen alguno para cometer errores tan garrafales como el que cometió Andrés Manuel. Quien quiera ejercer el liderazgo debe tener la mente fria y un contro ferreo sobre sus emocioes y sentimientos, pues no se puede permitir cometer fallos tan graves como el del affair iztapalapeño, so pena de suicidarse a sí mismo y el movimiento que encabeza. Como mal empezo este asunto, mal temina, todos pierden, nadie gana, la izquierda se debilita.
  

Tags: Juanito, renuncia, AMLO, Ortega, política, Iztapalapa, delegación

Publicado por pedro_aureo @ 14:56
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