domingo, 11 de octubre de 2009
Antes de iniciar mis comentarios quiero empezar por agradecer la colaboración del Mtro. José Gastón García Flores catedrático de la Universidad del Mar para este espacio dedicado al naális de la realidad mexicana y latinoamericana. Su artículo ha dado, sin duda,  luz sobre la precaria y frágil situación que guarda nuestro país, a menos de un año del bicentenario de la independencia y el centenario de su Revolución. Situación, que como bien indica el Mtro. García Flores, debiera movernos a una reflexión seria y profunda sobre el presente y el futuro inmediato de la nación. Por tal motivo la inteción de esta participación apunta a complementar lo ya dicho por el Mtro. García, con el ánimo de motivas y auspiciar esa reflexión a que ya nos hemos referido. Augusto Comte, en sus primeros ensayos apuntaba a señalar que para que el cambio social, pol´tico, económico y cultural sea posible, de alguna manera hay que dejar atrás dos postuas. la de aquellos que se oponen decididamente a todo cambio con una actitud no sólo conservadora sino reaccionaria, y la de aquellos otros que han asumido uana actitud crítica que ha llegado al extremo de la destructividad, siendo incapaz de proponer algo nuevo y diferente. Entonces, hay que asumir una tercera posición progresista que se fundamenta en la determinación de un fin nuevo, fin sin el cual se vuelve imposible avanzar hacia adelante. Se trata a decir de Augusto Comte de una nueva doctrina general constructiva, que sirva para, "...construirse el edificio más apropiado a sus necesidades y a sus goces con todos los materiales que tiene reunidos. Esa es la grande y noble empresa reservada a la actual generación." (Comte, Primeros Ensayos, 1981, p. 85) La formación de este nuevo plan de organización social se compone, nos dice Comte, de dos series de trabajos o prodesos, el primero encaminado a el desarrollo de la idea general del plan principal, y el segundo enfocado hacia la practica  en el que se determina cómo habrá de repartirse el poder y el conjunto de instituciones a partir del plan previamente diseñado en la primera serie de trabajos. En la primera serie hay que determinar si lo que se quiere es mantener el sistema social y entonces los cambios que se plantean son de índole parcial y con el fin de reacomodar las estructuras sociales prevalecientes sin modificar el sistema general, o se trata de un cambio estructural de fondo que habrá de transformar sustantivamente al sistema, de hecho dar paso a un nuevo sistema social (Talcott Parsons). En cualquier caso, se elija cualquiera de las opciones que nos plantea Talcott Parsons, si se hace con una mentalidad progresista, lo que es hoy no sólo un acto de prudencia sino de sabiduria  emocrática y republicana, es convocar a la sociedad en su conjuto a participar en esa elaboración  de ese nuevo plan de organización social, a traves de las muy diversas organizaciones de carácter social que ya existen en la sociedad y la creación de nuevos organismos democráticos. Pero tiene que ser una convocatoria generalizada e incluyente tal cual lo planteaba el antropólogo mexicano Guillero Bonfil Batalla, en la que el México profundo de hondas raíces milenarias nativas no quede excluido ni despreciado. Ni que decir que los intelectuales juegan aquí un papel muy importante debido a su formación académica, a su capacidad de razonar y de pensar y de expresar, y al "equipaje" cultural del que son portadores   y beneficiarios. Aunque aclaro que no se trata de que los intelectuales sean los dirigentes de tal movimiento progresista lo que  si actores fundamentales del mismo. Por primera vez, dadas las circunstancias de la patria, todos los mexicanos debe participar en el diseño de un nuevo México que sea un lugar digno y satisfactorio para vivir, tener familia, hacer negocios, divertirse; crear arte, ciencia y tecnología, hacer historia y cultura y humanismo. Como bien dijo al final de su texto el Mtro. García Flores, entrañable y querido amigo, "Intentemos hacer de la ciudadanía resignada y pasiva una ciudadanía acrítica y activa antes de que sea demasiado tarde." A lo que yo sólo agregaría cuatro características más: humanista, solidaria, propositiva y creativa ya que sin ellas es muy factible volver a cometer los mismos errores desastrosos que como sociedad y pueblo hemos cometido.    

Tags: plan, organización, social, humanista, solidaria, creativa, propositiva

Publicado por pedro_aureo @ 20:42
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios