Domingo, 19 de julio de 2009
De acuerdo con el principio de libertad de pensamiento, opinión y de expresión, el liberalismo, defiende para el individuo, la libertad de creencias, sean estas políticas, religiosas, económicas o de cualquier otro tipo. No sólo las defiende porque al ser cada individuo distinto y con diferentes experiencias de vida eso le lleve a pensar y reflexionar, a partir de su experiencia personal, sino también porque nadie puede argumentar tener la verdad absoluta e incuestionable. Así, al defender la libertad de pensamiento y opinión, así como la libertad de creencias se defiende el valor central sobre el que gira la vida de todo ser humano y en realidad de tod ser viviente, la libertad. Y así aunque muchos de los primeros liberales fueron ateos o se manifestaron agresivamente en contra de las religiones, especialmente contra el catolicismo (anticlericalismo), hoy, en una posición más mesurada, se `puede defender incluso la libertad a tener una serie de creencias religiosas,mientras se tenga en consideración que otros pueden pensar diametralmente diferente, con el mismo justo derecho a pensar y creer en lo que crean adecuado en función a  su manera de entender la vida. Quien quiera tener religión, que la tenga, quien no lo desee esta también en su derecho y no corresponde al Estado ni a entidad alguna de corte religiosa, obligar a nadie a creer o no creer dterminados principios. Al Estado, en ese sentido corresponde defender la libertad de creencias e imponer sanciones a quien quiera abusar de la misma, o, por el contrario, a quienes  tratan de limitarla o reprimirla arbitrariamente.
En este mismo sentido es tarea de la soociedad y el Estado defender el derecho de las minorías a pensar y creer lo que crean pertinente, así como ofrecer los canales adecuados para la difusión de sus ideas y la comunicación. Nadie puede negar la posibilidad de lo que hoy es el pensamiento de una minoría, no sea en el futuro la opinión mayoritaria y viceversa.
También en este mismo sentido hay que proteger alas minorías de la "dictadura de las mayorías", que puede ser tan brutal y abusiva omo las ideas de un tirano; sin embargo, la opinión mayoritaria debe prevalecer dado qe se corresponde con el deseo de la mayor parte de la sociedad. La democracia, es ele espacio privilegiado para que las ideas mayoritarias y minoritarias convivan y dialoguen de manera racional y con tolerancia, dicho de otra manera, para que haya comunicación, es decir, para lograr ese "hacer común" consensuado en libertad.
 

Tags: libertad, pensamiento, creencias, opinión, expresión, diálogo, comunicación

Publicado por pedro_aureo @ 12:39
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