Jueves, 19 de noviembre de 2009
Josph Stiglitz, Premio Nobel de Economía, investigador de la Universidad de Columbia, criticó fuertemente la política económica, con que el gobierno de Felipe Calderón enfrentó la crisis mundial, considerándola una de las peores del mundo. Stglitz señaló que unos de los graves errores que ha seguido el gobierno mexicanos, ha sido apapostarle a la recuperación de la economía norteamericana; el aumento de impuestos a la ciudadanía ha sido otro de las fallas cometidas por los estrategas en materia económica seguidas, al igual que la demostarción de debilidad por parte del Estado mexicano. Entonces, ¿hacia donde enfocar los esfuerzos en materia económica? En primer lugar hacia el fortalecimiento del mercado interno; lo que se supondría la elevación de salarios, el crecimiento del empleo, la seguridad en el trabajo, la desgravación fiscal, para alentar así el consumo, y con él, la producción y el comercio. Por el otro lado, en términos de economía internacional, habría que buscar nuevos mercados para los productos nacionales, para dejar de depender de manera tan grande de los Estados Unidos.  Ese nicho, por así decirlo, natural, es sin  duda el subcontinente latinoamericano. Un tercer eje de la estratégia debe ser el combate frontal a la corrupción que ya ha adquirido carta de nacionalización en la sociedad mexicana. todo ello significa acabar con varios mitos y tabues: el primer o de ellos la creencia errónea de que con una estrategia de bajos salarios para abaratar costos México se hará competitivo a nivel internacional;  eso sólo ha dado como resultado la explotación brutal y salvaje de la mano de obra asalariada. Lo que hay que promover es la competitividad con calidad y precios justos. El otro gran mito es que la vinculación, casí fusión, con la economía norteamericana garantizaría crecimiento, desarrollo y progreso, lo cual es del todo evidente no sucedió. Hay que derribar el tabú que prohíbela aprticipación del Estado, a través el gobierno, en la actividad económica, para dejarlo todo en manos de la iniciativa privada. México es un ejemplo muy claro de que el país carece de una clase empresarial nacionalista, en suficiente número y poder económico, para cargar con el conjunto de la economía; además de que hay cuestiones que la iniciativa privada no debe manerjar púes en eso, la visión de negocios no sólo no es operativa sino incluso contraproducente; tal es el caso de la educación, la salud pública, la seguridad, los servicios básicos. Ahí debe prevalecer la primacía y rectoría del Estado o incluso su exclusividad en ciertos casos. El reto es encontrar el equilibrio dinámico entre participación estatal y privada, definiendo claramente los espacios de competencia de cada sector. Ni una economía estilizada en absoluto, ni tampoco el absurdo de dejar todo en manos de particulares. Si bien hay que dar la mayor libertad posible a los ciudadanos, considerados como personas u organizaciones, no se debe anular lo público que el Estado debe cuidar y proteger en bien de todos los miembros de la sociedad.      

Tags: México, Stiglitz, errores, mitos, tabues, economía, sociedad

Publicado por pedro_aureo @ 13:51
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios