Lunes, 11 de enero de 2010
En anteriores participaciones nos hemos referido a la necesidad de  diseñar un nuevo proyecto de nación. En esta ocación, llendo más allá, queremos proponer lla idea de que es necesario, para construir tal proyecto nacional viable en el futuro, superar los dos grandes paradigmas que del progreso ha creado el mundo occidental: el liberalismo, el socialismo (incluyendo su vertiente comuinista), a los que agregamos la llamada doctrina social de la Iglesia católica muy identificada con la democcracia cristiana. Todos estos proyectos de una manera u otra han fracasado estrepitosamente y han generado injustas desigualdades sociales, políticas, económicas y socioculturales. Todos los proyectos anteriormente enunciados, también hay que decirlo, han aportado elementos valiosoa para el avance significativo de la humanidad, pero ninguno hasta ahora ha sido suficiente para llevar a la raza humana a un estadio superior, que la haga más plena, feliiz, satisfactoria. Al lado del progreso parcial que han producido estos esquemas, también se han creado situaciones en que lo más vil y maligno de la naturaleza humana ha aparecido, con resultados catastróficos.
Pero vamos por partes. El liberalismo, la gran filosofía liberadora del renacimiento hasta nuestros días, defendió a capa y espada al individuo y sus derechos humanos inalienables, asumió una actiud duramente crítica frente a los absolutismos de todo tipo y propueso no sólo la libertad negativa sino la positiva para cada ser humano, en términos de pensamiento, opinión, expresión, participación política y actividad económica, sin embargo, tabién llevó la defensa del individuo a extremos absurdos e irracionales, olvidadndo el hecho fundamental de que el hombre es, por naturaleza, un ser gregario; es decir, un ser humano que necesita vivir en sociedad para poderse desarrollar plenamente en todos sentidos. Su hijo bastardo, el neoliberalismo, agarrado de unos pocos principios filo´soficos, políticos y económicos, acabo convirtiendose en un cuervo antiliberal, anteponiendo al individuos, la economía, la tecnología, los intereses del mercado (en abstracto), los procesos productivos, la alta burocratización y la especulación financiera Reduciendo así a la persona a la calidad de número, de objeto, de cosa,deshumanizandolo por completo en aras del mercado como ente suprahumano regulador de no sólo las sactividades económicaas (producción, distribución, comercialización, consumo) sino de la vida misma.Es decir, el neoliberalismo invirtió los terminos y acabo convirtiendo a individuos, grupos y colectividades,en esclavas de fuerzas abstractas generales que se superponen a los individuos, derechos, y libertades.  

Tags: proyecto, paradigma, liberalismo, individuo, neoliberalismo, antiliberal

Publicado por pedro_aureo @ 10:13
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