Jueves, 21 de enero de 2010
La cuarta y última perspectiva a considerar para la elaboración de un nuevo paradigma civilizatorio para el siglo XXI es la faceta ambientalista. Hoy es impensable prescindir de la misma, dado los graves problemas ambientales que sufre el planeta en su conjunto, producto del enorme crecimiento de la población, las ciudades, los centros industriales y el uso abusivo de los recursos naturales. A ellos hay que sumar la despaparción de especies animales y vegetales resultante de la acción humana irracional, enfocada únicamente al lucro económico. Un nuevo paradigma ha de buscar no sólo establecer, o más bien dicho, re-establecer una relación armónica con el medio ambiente, sino reconocer que la naturaleza merece un trato más respetuoso y hasta podría decirse solidário y de reciprocidad, de tal manera que se le regrese a la naturaleza gran parte, de lo mucho que nos da diariamente para nuestra supervivencia. Y no es un asunto de mera buena voluntad, de buenos deseos y romanticismo; ciertamente en el cuidado y respeto del medio ambiente nos va la vida, pues somos una especie animal más dentro de la naturaleza. Ni por encima, ni más allá, sino en la naturaleza. Así que además de reconocer lo dicho anteriormente, tenemos la tarea de dejar la soberbia y la prepotencia con que nos hemos relacionado con el medio ambiente. Y tenemos que re-direccionar nuestros esfuerzos científico tecnológicos para hacer un uso mas racional y amistoso de los recursos naturales. Ello debe derivar en un uso igualmente más sensato de esos recursos en el sector industrial. Depredar, destruir, exterminar en aras de la sobreabundancia de bienes materiales ya no es una opción viable, es más bien un callejón sin salida que nos conduce no sólo al asesinato de muchas especies, sino al suicidio colectivo. La humanidad ya cuenta con la ciencia y la tecnología para hacer un uso más coherente de la naturaleza, pero parece que como la relación entre los propios hombres, le falta el talante ético que norma esas relaciones. Es entonces el momento en que las humanidades, las ciencia sociales y la ecología, deben dar el salto adelante para proporcionarnos la información, los datos, las preguntas que nos permitan construir un nuevo esquema valoral a partir del cual se redefina el uso de la ciencia, la tecnología, la educación, así como las acciones en materia económica, especialmente en lo referente a la producción y consumo de bienes naturales o derivados de la naturaleza que ya han sido objeto de una transformación artesanal o industrial.
  

Tags: Ecología, medio, ambiente, depredar, destruir, exterminar, sobreabundancia

Publicado por pedro_aureo @ 10:36
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