Martes, 23 de febrero de 2010
El día de hoy concluyó en la ciudad de Playa del Carmen, México,  la Cumbre de la Unidad de América Latina y el Caribe, en la que participaron 25 Jefes de Estado y representantes de 32 naciones. El evento terminó con la aprobación por aclamación de la conformación de la Comunidad de Estados Latinoamaericanos y del Caribe, que reunirá a todas las naciones de América Latina. De esta nueva Comunidad quedan excluídos los Estados Unidos de América y el Canadá. Por lo pronto también está excluíada la pequeña nación centromericana de Honduras, cuyo nuevo gobierno sólo ha sido  reconocida por algunas naciones del subcontinente.
Los presidentes latinoamericanos acordaron que la Comunidad se fundamentará en los principios de respeto a: la democracia, las riquezas naturales, la soberanía de cada Estado, el derecho internacional, la igualdad de los países, la cooperación entre las naciones. 
El presidente mexicano Felipe Calderón dijo que la nueva Comunidad trabajaría bajo los principios de solidaridad, inclusión, igualdad de oportunidades, flexibilidad, complementariedad, pluralidad, diversidad, el respeto de los derechos humanos y los derechos del  medio  ambiente, así como la participación voluntaria.
La nueva Comunidad queda como herdera del Grupo de Rio y la Cumbre de América Latina y el Caribe sobre integración y desarrollo.
Se plantearon dos reuniones, en Caracas 2011 y Chile 2012, en que se eleborarán los estatutos de la nueva organización regional.
Si bien no hay que echar las campanas al vuelo, estos dos días de la Cumbre  pueden  ser históricos para América latina, que nunca ha dejado de soñar y anhelar la unión entre todos los pueblos y naciones del subcontinente, pese a los conflictos regionales y los problemas internos de cada país. Y es necesario decir, que la Comunidad puede ser el espacio que se necesitaba para resolver problemas muy añejos cuya soluciónse han venido posponiendo ya demasiado. por ejemplo, reconocer a Bolivia su derecho a tener una salida al mar, o la recuperación de las islas Malvinas por parte de Argentina, o terminar el conflicto entre Venezuela y Colombia, o el de la propia Colombia con su vecino Ecuador; también requieren urgente atención los casos del desastre de Haití.el problema hondureño o el retiro del bloqueo económico a Cuba. Así, la nueva Comunidad nace ya con una larga agenda de problemas a discutir y resolver. Pese a lo cual, saludamos la iniciativa de los presidentes de la región latinomericana, era un paso que había que dar tarde o temprano, y finalmente se ha dado. El camino es difícil, podrá haber seguramente retrocesos y estancamientos, pero finalmente ya se inició el viaje hacia la integración regional. Como bien dijo el presidente Calderón de México, "la unidad de América Latina, es una condición para poder revertir la pobreza y el rezago social y las desigualdades, y lograr el desarrollo económico, porque los problemas de América Latina no son de izquierda o de derecha, ni de doctrinas..."   a lo que agregó, "Cuando nos dividimos, cuando entramos en nuestras frecuentes confrontaciones, perdemos   todos y nos rezagamos" cuestión en la que el presidente Calderón tiene toda la razón.
Para México la conformación de la Comunidad puede ser la gran oportunidad para diversificar su comercio internacional, asunto especialmente urgente por lo que hemos podido observar en la crisis en la que aun estamos sumidos. Dejar de depender de Estados Unidos es vital para la sobrevivencia de México como nación autónoma y soberana en el futuro inmediato y mediato. No se trata de dejar de comerciar y relacionarnos con ellos, sino de hacerlo de una manera más equitativa y benéfica para nosotros.
No menos importante es estrechar lazos amistosos y fraternos con los hermanos pueblos latinoamericanos con quienes hay muchas másafinidades socioculturales e históricas cque con Estados Unidos y el Canadá.  

Tags: Comunidad, unidad, integración, conformación, subcontinente, soberanía

Publicado por pedro_aureo @ 18:57
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